Un árbol de crochet elaborado por las mujeres de la Asociación de mujeres afectadas por el cáncer de mama “Santa Agueda”

Un árbol de crochet elaborado con 230 adornos por las mujeres de la Asociación de mujeres afectadas por el cáncer de mama “Santa Agueda”, ha sido presentado en el Paseo San Gregorio de Puertollano (Ciudad Real).

Un árbol de crochet en el Paseo San Gregorio

Durante la presentación de este árbol de crochet, se han escuchado ya los primeros villancicos. Con las voces de los alumnos Giner de los Ríos e Inmaculada Enpetrol y la música del Conservatorio Profesional “Pablo Sorozábal”, y que ha contado con la colaboración de la Federación de Madres y Padres (Fampa).

El alcalde, Adolfo Muñiz, aprovechó este acto para expresar su deseo que tengamos una Navidad diferente a la que tuvimos y se vaya normalizando todas estas actuaciones en un lugar tan emblemático como el Paseo, un espacio que confía sea un lugar mucho mejor, más amplio de disfrute, más amable, sostenible y accesible, después de las obras de remodelación que se acometerán en El Bosque tras la apertura ayer de su licitación.

Terapia frente a la ansiedad y salud mental

Por su parte, el delegado provincial de sanidad, Francisco José García, subrayó que esta actividad este árbol navideño de crochet, es el punto de inicio de las fiestas y destacó el trasfondo que conlleva de voluntariedad de cada una de las mujeres que han ofrecido su trabajo y su interés en hacer realidad ese árbol que es una tradición en la Navidad de Puertollano.

El delegado provincial apuntó que Santa Agueda desarrolla una labor encomiable en generar una distracción a muchas mujeres, después de pasar un confinamiento y “mucha gente adolece de ansiedad y de salud mental pues tener ocupadas las manos ocupadas y la mente”.

El ganchillo, el mejor psicólogo

En este mismo sentido, Ana Valderas, presidenta de Santa Agueda, indicó que el ganchillo es una herramienta de liberación “de una angustia que nos invade no solo por ser pacientes de cáncer de mama sino por la situación que vivimos”.

El crochet se ha convertido en el mejor psicólogo y en una terapia anti-estrés de una artesanía que han heredado de sus abuelas y madres y que “ahora hemos retomado esta habilidad tan maravillosa y terapéutica”.

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