El Pleno del Ayuntamiento de Puertollano aprobó este martes, por unanimidad, su conformidad municipal al proyecto de planta de metanol renovable promovido por Ence Energía Puertollano. Es un trámite necesario para que la Junta de Comunidades continúe la evaluación de impacto ambiental del proyecto, pero no equivale a una licencia definitiva: el propio acuerdo plenario deja por escrito que no sustituye las licencias municipales ni las autorizaciones sectoriales que la planta necesitará más adelante.

Ence prevé destinar 500 millones de euros a la planta y crear 85 empleos directos, según las cifras que la propia empresa ha puesto sobre la mesa. Son, por tanto, una inversión y un empleo proyectados por el promotor, no un gasto ya comprometido ni una cifra certificada por un organismo independiente, algo habitual en esta fase tan temprana de un proyecto industrial que aún necesita superar la evaluación ambiental completa.

La planta ocupará una parcela de más de 675.000 metros cuadrados del término municipal e integrará tres instalaciones distintas: una planta de captura y licuefacción del dióxido de carbono que generan las calderas del complejo industrial, una planta de hidrógeno verde por electrólisis de 450 megavatios y una instalación capaz de producir 273.000 toneladas anuales de metanol verde.

Esas cifras sitúan el proyecto en una escala considerable para este tipo de instalación: un electrolizador de 450 megavatios multiplica varias veces la potencia de los proyectos de hidrógeno verde que hasta ahora se han puesto en marcha en Castilla-La Mancha. Conviene recordar, sin embargo, que el dato, como el resto de la memoria técnica, lo ha aportado la propia empresa promotora y todavía no ha sido verificado por ningún organismo independiente en esta fase tan temprana del expediente.

El trámite responde a un requerimiento de la Dirección General de Calidad Ambiental y a la Ley 5/2026 de Evaluación Ambiental de Castilla-La Mancha. No es la primera noticia del proyecto: la Dirección General de Calidad Ambiental abrió ya en abril de 2025 el periodo de información pública para modificar la autorización ambiental integrada de la central de biomasa de Ence, de la que la nueva planta tomaría el CO2. Entre aquel primer trámite y la conformidad aprobada este martes han pasado más de un año y medio, y el proyecto ya había quedado anunciado para este Pleno la semana pasada.

La evaluación de impacto ambiental, el trámite al que ahora se suma la conformidad municipal, es un procedimiento largo y por fases. Exige un estudio de impacto ambiental elaborado por el promotor, un periodo de información pública en el que cualquier persona o colectivo puede presentar alegaciones, consultas a las administraciones afectadas y, al final, una declaración de impacto ambiental que puede autorizar el proyecto, condicionarlo con medidas correctoras o, en el peor de los casos para Ence, rechazarlo. La conformidad municipal aprobada este martes es solo una pieza de ese expediente, no su resolución.

Los informes técnicos municipales que acompañaron la votación fueron favorables. El informe de la arquitecta municipal valoró la ubicación de la parcela, sus accesos y su clasificación en el planeamiento urbanístico vigente, y concluyó que la actuación es compatible con él; el informe del sociólogo municipal, por su parte, destacó su efecto socioeconómico favorable, en línea con el primer reto de la Agenda Urbana municipal, centrado en la reindustrialización verde, la retención de talento joven y la atracción de inversiones tecnológicas. Ambos informes son preceptivos para que el Pleno pueda pronunciarse, pero no equivalen a las licencias de obra y de actividad que la empresa deberá solicitar más adelante, ni prejuzgan el resultado de la evaluación ambiental en marcha.

La Agenda Urbana Española es el marco estatal que desde 2019 orienta las políticas municipales de desarrollo sostenible, y cada ayuntamiento adherido fija sus propios retos prioritarios. Puertollano, una ciudad que durante décadas basó buena parte de su economía en la refinería y en la central térmica de carbón, ha situado la reindustrialización en torno a proyectos energéticos como este entre sus objetivos centrales, en línea con los fondos de transición justa que ha recibido la comarca tras el cierre de la central térmica.

El acuerdo exige además que el desarrollo del proyecto garantice la integración viaria, la suficiencia de servicios, la protección ambiental y la coordinación con el tejido industrial ya instalado en la zona. El certificado del Pleno y los informes técnicos se remitirán ahora a la Dirección General de Calidad Ambiental, a los órganos de planificación territorial y urbanismo, y a la propia empresa promotora.

La nota municipal tampoco detalla el calendario previsto para resolver la evaluación de impacto ambiental, cuándo podría Ence solicitar las licencias municipales definitivas si el proyecto la supera, ni qué volumen de tráfico pesado o de consumo de agua añadiría la planta al polígono industrial donde se ubicaría. Tampoco se ha hecho pública una fecha estimada de inicio de las obras para el caso de que el proyecto reciba finalmente todas las autorizaciones necesarias.

Preguntas frecuentes

¿Qué aprobó exactamente el Pleno sobre la planta de Ence?

Aprobó la conformidad municipal al proyecto, un trámite necesario para la evaluación de impacto ambiental que no sustituye las licencias definitivas.

¿Cuánto prevé invertir Ence y cuántos empleos creara?

Ence proyecta una inversión de 500 millones de euros y 85 empleos directos, cifras anunciadas por la propia empresa.

¿Qué producirá la planta?

Hasta 273.000 toneladas anuales de metanol verde, a partir de hidrógeno verde producido por electrólisis y del CO2 capturado en las calderas del complejo industrial.

¿Es ya definitiva la autorización del proyecto?

No. La conformidad municipal es solo un trámite dentro de la evaluación de impacto ambiental; Ence necesitará además licencias municipales y autorizaciones sectoriales antes de poder construir la planta.

Fuente: Ayuntamiento de Puertollano