El Ayuntamiento de Puertollano solicitará presupuesto al artista Okuda San Miguel para recuperar el mural que pintó en la calle Numancia, en la fachada de la piscina del complejo municipal María Luisa Cabañero, según anunció este martes en el Pleno el alcalde, Miguel Ángel Ruiz. El Consistorio estudia además que el resto de murales y obras de arte urbano de la ciudad sean recuperados por sus propios autores originales.
El anuncio llegó después de que la concejala socialista Pilar Avilero presentara un ruego en el que alertaba del deterioro de la obra, pintada en 2018 y ya restaurada una vez, en 2022. Según expuso la edil, varios vecinos consideran que ese deterioro afecta a la imagen de la ciudad y puede comprometer la conservación futura de la pieza, por lo que pidió al equipo de gobierno valorar su estado actual y programar las intervenciones necesarias.
Ruiz respondió que un artista ya se ha dirigido al Ayuntamiento para pedir usar instalaciones municipales en un trabajo similar, y que esa misma semana se habían iniciado labores de recuperación en otra zona de la ciudad, aunque no precisó cuál ni a qué obra en concreto se refería. Un ruego, en el funcionamiento ordinario de un Pleno municipal, es una pregunta o petición que cualquier concejal puede plantear al equipo de gobierno sin que exija votación, y suele recibir respuesta en la propia sesión o en la siguiente.
El mural de Okuda San Miguel es una de las piezas de arte urbano más conocidas de Puertollano, con el estilo geométrico y multicolor que ha hecho internacional al artista asturiano, que ha firmado obras similares en ciudades de media Europa y en espacios tan dispares como iglesias desacralizadas o naves industriales. Entre sus trabajos más conocidos a nivel internacional figura la decoración interior de una antigua iglesia desacralizada en Llanera, Asturias, conocida como el Kaos Temple, uno de los ejemplos más citados de cómo su estilo geométrico y multicolor se ha aplicado a espacios de gran formato. Su primera restauración en Puertollano, en 2022, ya tuvo que afrontar el desgaste propio de una pared expuesta al sol y a la intemperie en una piscina al aire libre, el mismo problema que parece haber reaparecido ahora apenas cuatro años después.
Que el Ayuntamiento recurra al propio autor para una segunda restauración, en lugar de encargarla a una empresa de conservación genérica, responde a una práctica habitual en el arte urbano contemporáneo: los artistas que firman este tipo de murales suelen conservar los derechos sobre la obra y son quienes mejor conocen las técnicas y los materiales originales con los que se pintó, lo que facilita que el resultado final sea fiel a la pieza inicial.
La recuperación del mural de Okuda no es un caso aislado dentro de la política municipal de arte urbano: Puertollano ha ido incorporando en los últimos años distintas intervenciones de este tipo en fachadas y espacios públicos, dentro de una estrategia que combina la revalorización del paisaje urbano con la proyección turística de la ciudad más allá de su patrimonio minero tradicional.
La nota municipal no concreta un plazo para pedir ese presupuesto a Okuda San Miguel, ni si el Ayuntamiento tiene ya partida reservada para afrontar el coste de una segunda restauración en apenas cuatro años. Tampoco se detalla qué otros murales o esculturas urbanas entrarían en el plan de recuperación por parte de sus autores, ni quién es el artista que, según el alcalde, ya ha pedido usar instalaciones municipales para un nuevo trabajo.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está el mural de Okuda San Miguel en Puertollano?
Está en la calle Numancia, en la fachada de la piscina del complejo municipal María Luisa Cabañero.
¿Cuándo se pintó y cuándo se restauró por última vez?
Se pintó en 2018 y se restauró por primera vez en 2022.
¿Quién pidió que se revisara el estado del mural?
Lo pidió la concejala socialista Pilar Avilero, a través de un ruego presentado en el Pleno.
¿Por qué pide el Ayuntamiento presupuesto al propio Okuda San Miguel?
Porque los artistas que firman este tipo de murales suelen conservar los derechos sobre la obra y conocer mejor las técnicas originales con las que se pintaron.
Fuente: Ayuntamiento de Puertollano

